Hace unos 3 años y medio, mi hija se fue a estudiar fuera... ¡¡¡Zas!!!... ¡¡¡Shock!!! no estaba en mis planes.. No, no... por favor, todavía no puede irse... no está preparada para volar... YO NO estoy preparada para dejarla ir...¡No! ¿por qué hemos llegado a este momento tan rápido..? ¿no podemos esperar otros dos años...? uno al menos... o aunque solo sea medio...
Todo pasaba de forma imprevista y sin haberlo pensado... por una absurda suma de coincidencias, un ridículo giro de los que a veces da la vida, a traición y sin avisar, ...el caso es que ahí estaba yo: al pie de un autobús despidiendo a mi hija .Aunque ya en ese momento estaba segura de que es así como deben ser las cosas, ... a pesar de la certeza absoluta de que ella debía ir detrás de sus sueños sin dudarlo... la tristeza se me derramaba en forma de lágrimas sin que pudiera hacer nada por evitarlo.